El chef del restaurante BonAmb de Xàbia (2 estrellas Michelin) ejerció de padrino de la primera promoción del Grado en Gastronomía.

El 8 de junio de 2019 quedará por siempre marcado en la historia de Gasma y de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Ese día, 23 alumnos de 7 nacionalidades recibieron las becas y los diplomas que les acreditan como la primera promoción del Grado Universitario en Gastronomía.

Y ese día, no estuvieron solos. Arropados por familiares y amigos, contaron con un padrino de excepción. Alberto Ferruz, chef del restaurante BonAmb de Xàbia (2 estrellas Michelin y 3 Soles Repsol),  les abrió de par en par las puertas de su futuro profesional con un discurso que reproducimos a continuación.

Alberto Ferruz

 

Buenos días,

En este día tan importante para todos vosotros, me gustaría comenzar con un agradecimiento. Gracias a todos, alumnos, profesorado e instituciones, por hacer posible que un proyecto como este, con las complicaciones que conlleva, sea una realidad. Y es que el hecho de que hoy estemos ante la primera promoción del Grado en Gastronomía nos permite imaginar el gran futuro que le depara a la gastronomía en España. Enhorabuena.

En segundo lugar, ahora que os tengo aquí y veo vuestras caras, permitidme una breve reflexión. En vuestros ojos vislumbro la pasión, el arrojo, la ganas, la osadía y la felicidad de quien termina una etapa muy importante. Pero también la duda de quien empieza algo más grande y desconocido. Quiero deciros que probablemente esté en estos momentos ante la generación más formada,  competitiva y cualificada que ha habido en España.

Debo confesar que veros hoy aquí me produce un sentimiento de envidia sana. Tenéis ante vosotros un futuro lleno de oportunidades, pero también de responsabilidad. Por eso os pido respetar y hacer aún más grande el legado que muchos profesionales han construido para vosotros a base de trabajo, sacrificio y pasión. La mejor manera que tenemos, que tenéis, de honrar ese esfuerzo es disfrutando cada día, cada momento de esta gran profesión que no es sólo la de ser cocinero, profesional de sala u hostelero. Y es que nuestra profesión se basa, ante todo, en hacer felices a los demás. Esa es nuestra esencia y también nuestra gran responsabilidad.

Esforzaros siempre, pero no os olvidéis nunca de disfrutar, cada instante, cada momento. No os olvidéis de sentir cada producto, cada ingrediente que caiga en vuestras manos. Respetadlo y cuidadlo desde la humildad. Y sobre todo, sed conscientes de que el oficio que habéis elegido es una forma de vivir y de entender la vida; eso no tiene precio.

Antes de despedirme quiero deciros que el futuro es vuestro. Sólo tenéis que abrazarlo y disfrutarlo, siempre desde los valores que te enseña este oficio. Valores como el sacrificio, el trabajo en equipo, la lealtad y la humildad. El camino no es fácil, pero todos sabemos que cuanto más cuestan las cosas más se disfrutan luego. Y lo digo por experiencia, porque hace 20 años no hubiera podido imaginar que hoy estaría aquí, dedicándoos estas palabras.

No dejéis nunca de creer y haced que todos nos sintamos orgullosos. Disfrutad el momento. Es vuestro.