Álvaro Bajo (Barcelona) acaba de comenzar el tercer curso del Grado en Gastronomía y Management Culinario de Gasma – Universidad CEU Cardenal Herrera. Hablamos con él para conocer dónde nace su pasión por la gastronomía y para que nos cuente su experiencia en el ambiente multicultural de Gasma. 

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Soy de Barcelona, aunque estuve en León estudiando antes de dar el salto y comenzar el Grado en Gastronomía en Gasma. Además de a la cocina, soy muy aficionado a los deportes, en especial al fútbol y también soy un enamorado del cine y de las series.

¿Cuándo supiste que querías dedicarte a la gastronomía?

Desde pequeño he disfrutado de poder aprender cocinando con mi madre y con mi abuela. No obstante, fue hace tres o cuatro años cuando me decidí a dar el cambio y a buscar un futuro en el mundo de la gastronomía.

¿Tienes alguna manía como cocinero?

Confieso que siempre llevo unas pinzas de emplatado en mi chaquetilla. Aunque a veces no las use para mí son como un amuleto.

¿Qué ingredientes has descubierto en Gasma y no te puedes quitar de la cabeza?

Más que un ingrediente, en Gasma he descubierto muchas técnicas de cocina o maneras de preparar alimentos que desconocía por completo. Por ejemplo. los ceviches. Antes de llegar a Gasma no tenia ni idea de cómo prepararlos y gracias a mis compañeros de Latinoamérica soy capaz de preparar alguno que otro.

Si tuvieras que destacar un plato de algún compañero ¿Cuál sería?

Para mí es muy difícil decantarme solo por uno de ellos. Los ceviches ecuatorianos, los tacos mexicanos… Cada compañero tiene su estilo y domina, sobre todo, la cocina mas típica de su país.

¿Vanguardia o tradición?

Tradición puesta al día. Los sabores de siempre combinados con las técnicas que tenemos hoy en día.

¿A qué sabe tu infancia?

¡A macarrones con tomate y carne! 

¿Qué experiencia gastronómica no olvidarás en tu vida?

Seguramente jamás podré olvidar las primeras prácticas que hice en un restaurante. Debo confesar que fueron los meses más difíciles de mi vida a nivel laboral, pero también los que más satisfacción me han proporcionado.

¿Cómo sería para ti el restaurante perfecto?

Mi restaurante perfecto sería aquel en el que la gente pudiera disfrutar de una buena comida en buena compañía.

¿En qué piensas cuando no piensas en cocina?

Tengo muchas aficiones, así que reparto mis pensamientos en muchas cosas. Como curiosidad, soy un enamorado del Carnaval de Cádiz y sus chirigotas.

¿Qué es lo mejor de estudiar en Gasma?

Sin duda, la cantidad de amigos de sitios tan distintos. Ese ambiente internacional te da una riqueza de conocimientos y de valores que en muy pocos sitos puedes obtener.