Andrea Dopico

Andrea Dopico

Mi historia
Realista e idealista. A sus 26 años, esta repostera venezolana ha ido derribando barreras a una velocidad de vértigo. Por eso, no es extraño que la prestigiosa revista Forbes la haya incluido en la lista europea ‘30 under 30’ (categorías artes e inmigrantes) o que chefs como Carme Ruscalleda o Jordi Cruz hayan confiado en ella para llevar las riendas de la cocina dulce en sus respectivos restaurantes.

Andrea Dopico comenzó sus estudios en el Pacific Institute of Culinary Arts de Vancouver: “Pasé de ser una estudiante media a ser la primera de la clase. Era una friki de lo que hacía”, bromea.  Una vez finalizados los estudios regresó fugazmente a Venezuela, donde comenzó a trabajar junto al chef Carlos García en el restaurante Alto, entonces incluido en la lista 50 Best para Latinoamérica.

Aquella estancia cambió su vida: “Tenía pensado trabajar en pastelería de obrador. El mundo de la alta gastronomía no me interesaba, pero en seguida me quedé enamorada de su ética de trabajo y de sus valores; también de su forma de llevar los productos más caseros a la alta cocina”. Acostumbrada a competir de forma profesional en el ámbito de la natación sincronizada, la emoción de trabajar en un gran restaurante le resultaba familiar: “Era muy similar a la sensación que tenía cuando entrenaba”.

El gusanillo de la pastelería de restaurante ya le había picado. Su siguiente parada sería de nuevo España. Tras un breve paso por el Club Allard, donde ejerció de facto como segunda de pastelería le llegó su primera gran oportunidad en el restaurante Moments de la multiestrellada chef Carme Ruscalleda: “Mi carrera se debe a una serie de personas que me han dado la oportunidad cuando aún no estaba preparada”, comenta con franqueza.

Durante su estancia en Moments, trabajando junto a Carme y a Raül Balam, Andrea Dopico vivió uno de los episodios más apasionados y satisfactorios de su corta pero intensa trayectoria: representar a España en el prestigioso concurso internacional de postres C3 de Valrhona: “Los concursos pueden ser emocionalmente muy extenuantes, te llevan al máximo, pero siempre los aconsejo porque te hacen sacar lo mejor de ti”.  En definitiva, en Moments (2 estrellas Michelin) entró como una “novata” y allí vivió en apenas dos años un crecimiento acelerado: “Aprendí mucho con Carme, que se tomaba su tiempo para enseñarme, para decirme cuando algo no funcionaba y por qué”.

Con todo lo aprendido y con la experiencia acumulada, no le tembló el pulso cuando aceptó el reto de liderar la partida dulce de un restaurante ABaC que aspiraba a conseguir la tercera estrella Michelin, tal y como ocurrió a finales del pasado mes de noviembre. Ahora aspira a que, como jefa de pastelería, su impronta siga creciendo: “Seguimos la línea que marca Jordi Cruz. El trabaja la tradición y la vanguardia, sin abusar de ninguna de las dos.

Creo que esto se ha trasladado perfectamente a los postres y estamos haciendo cosas realmente interesantes en cuanto a balance de sabores, texturas, formas… Buscamos la mejor forma de llevar el sabor y la estética al comensal”.

En ese reto se encuentra actualmente Andrea Dopico.

 

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