Andrés Salas (Ecuador): “El contacto con grandes chefs y compañeros de todo el mundo te abre muchas posibilidades de negocio en el futuro”

Cocinero de cuna, Andrés Salas llegó a España procedente de Ecuador para comenzar sus estudios en el Grado en Gastronomía de Gasma. Después de dos años, nos resume sus experiencias y nos habla de sus aspiraciones y retos de futuro en esta entrevista.

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Se podría decir que soy cocinero desde la cuna. Desde joven siempre he sido un apasionado tanto de la cocina como de los negocios y aunque tengo ya cierta experiencia, soy consciente de que para ser el mejor nunca es suficiente. Me encanta estar en la cocina, ya que me siento como pez en el agua. Podría decir que respiro y vivo cocina ¿Y sabéis qué? ¡Quiero seguir así!

¿Cuándo supiste que querías dedicarte a la gastronomía?
Con sólo 12 años los fogones se cruzaron en mi camino y desde entonces, cuando todo empezó, no he podido parar. En este tiempo, el apoyo de mi padre ha sido fundamental para ayudarme a seguir cumpliendo metas.

¿Tienes alguna manía como cocinero?
Sólo tengo una pero muy importante ¡Que todo salga perfecto! Si no, no sirve.

¿Qué ingredientes has descubierto en Gasma y no te puedes quitar de la cabeza?
Sin duda, podría nombrar los productos del mar en general, pero uno de los más espectaculares y que me encanta por su sencillez y por lo bien que crece en los jardines de Gasma, es el kumquat.

Si tuvieras que destacar un plato de algún compañero ¿Cuál sería?
Un consomé de cáscara de bogavante

¿Vanguardia o tradición?
¿Por qué no las dos? ¡Tradición y vanguardia!

¿A qué sabe tu infancia?
¡A domingo! Y el domingo me sabe a cocina con mi padre o mi abuela.

¿Qué experiencia gastronómica no olvidarás en tu vida?
Sin duda lo mucho que he aprendido de mis abuelas. Esa experiencia me la guardaré para toda mi vida.

¿Cómo sería para ti el restaurante perfecto?
Lo más importante para mí es la armonía en todo lo referente a la gastronomía. Asimismo, también es fundamental contar un paisaje acorde al concepto del restaurante, con preferencia en lo alto de una montaña o junto al mar. Y por supuesto no puedo olvidar la importancia de una bodega en estrecha relación con el producto y el estilo de cocina.

¿En qué piensas cuando no piensas en cocina?
¡En muchas cosas! Pero por nombrar sólo algunas en el mar y en el marisco, en la magia, la pasión, el esfuerzo… ¡en la realidad!

¿Qué es lo mejor de estudiar en Gasma?
Más allá de la formación, me gustaría destacar la importancia del networking. En Gasma estás en contacto continuo no sólo con grandes chefs, sino también con compañeros de todo el mundo, lo que te abre muchas posibilidades de negocio en el futuro.