CASA MANOLO: DE CHIRINGUITO A ESTRELLA MICHELIN CON HUMILDAD Y PRODUCTO

‘He llorado como una magdalena’, dijo Manuel Alonso, propietario y jefe de cocina de Casa Manolo, el día que se enteró que se le concedía una de las máximas distinciones de la gastronomía mundial. Quizá porque las Estrellas Michelin suelen trasladar el imaginario colectivo a restaurantes de corte moderno en su carta y su decoración, y no tanto a aquellos que apuestan por algo tan ‘clásico’ como un chiringuito de playa.

Aunque el aspecto no es óbice para ofertar una altísima calidad. No en vano, no todo el mundo recibe reconocimientos públicos tanto en declaraciones como en redes sociales de referentes como Quique Dacosta o Ricard Camarena, lo que demuestra el alma del local ubicado en la pequeña localidad de Daimús (Valencia).

Casa Manolo - Daimús
Casa Manolo – Daimús

Fueron sus padres (una historia que se repite constantemente) los que iniciaron el negocio hace ahora 30 años, buscando la tranquilidad de la orilla del Mediterráneo como filosofía de vida. Sin estridencias, de hecho, pues inicialmente servían bebidas a las personas que acudían portando su propia comida.

También con el guión habitual en estos casos, tanto él como su hermano Juan Carlos vislumbraron las posibilidades de dar un salto de calidad a su cocina y decidieron alcanzar el status de restaurante, sin dejar de mantener la imagen familiar que les acompaña desde la apertura.

La importancia de la formación y de aprender de los mejores tomó forma en 2011, cuando Alonso cogió las riendas de la cocina y decidió adentrarse en las nuevas técnicas de la mano de su amigo Raúl Aleixandre, a quien dedica la Estrella asegurando que parte de ella es suya.

No se quedó ahí y buscó, además, nuevos horizontes basados en los platos tradicionales pero referenciales en la gastronomía nacional, realizando dos stage junto a Martín Beresategui y Juan Mari Arzak.

La creatividad fue la que le llevó a consolidarse como una de las referencias de la Comunidad Valenciana en tan sólo dos años y demostró que el arroz es uno de los productos que rentabiliza cualquier negocio si se es capaz de trabajarlo con calidad, como él mismo demostrará en el Diploma ‘La Arrocería Mediterránea:Adaptación y Éxito’.

Con una cocina de producto basada en el mar, y especializada en pescados y arroces, Casa Manolo ha consolidado la sencillez como ejemplo de negocio.