El kilómetro cero de los cítricos

Aunque la climatología se empeñe en demostrar lo contrario estamos en pleno otoño y, por tanto, a las puertas de que empiece la temporada de cítricos. La naranja, la mandarina, el pomelo o el limón son una valiosa fuente de vitamina C, además de otros nutrientes beneficiosos para el organismo. Porque son sanos, sabrosos, porque la Comunidad Valenciana es la principal región productora de cítricos de nuestro país y durante muchos años su cultivo ha sido el motor de nuestra economía y porque la sede de Gasma, la emblemática Villa Dolores, fue testigo de la modernización de la producción citrícola, hoy dedicamos el blog a un producto tan nuestro como universal.

A estas alturas poco podemos descubrir acerca de los beneficios que el consumo regular de cítricos aporta a nuestro organismo. Se asocia frecuentemente a la vitamina C, si bien, además de este necesario antioxidante, los cítricos tienen mucho más que ofrecer. Así, su consumo se ha asociado tradicionalmente a la prevención de anemias nutricionales o al refuerzo de las defensas del organismo. También se consideran frutas ideales para los deportistas, al ser una excelente fuente de hidratación y de antioxidantes e incluso, dicen, para perder peso, por su bajo contenido en calorías.

Los cítricos son, por tanto, frutos de temporada valiosos y además muy versátiles en gastronomía, por lo que no debemos dejar escapar la oportunidad de introducirlos en nuestra dieta en esta época del año. Si bien es su consumo directo y fresco el más aconsejable al conservar el fruto todas las propiedades, existen otras opciones. Por supuesto el zumo de naranja, uno de los alimentos más saludables y populares para el desayuno, o una mermelada de naranja o mandarina con la que acompañar las tostadas. Los cítricos también sirven para darle un sabor especial y personalidad a las ensaladas de temporada, para preparar salsas o para marinar carnes y pescados. Por supuesto, los cítricos pueden ser la base de postres frescos y rápidos o bien estar presente en otras propuestas más elaboradas.

Más variedad

Con una producción que representa el 60% del total del Estado, en la Comunidad Valenciana se cultivan en torno a 35 variedades de naranjas y mandarinas, según datos del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias.  A pesar de esta variedad, se realizan constantes esfuerzos, no sólo para obtener nuevas variedades de cítricos que permitan una mayor adaptación al mercado, sino también para recuperar variedades desaparecidas comercialmente. Uno de los abanderados de esta nueva tendencia es el vila-realense Héctor Molina, que además de trabajar en la recuperación de productos de la agricultura tradicional valenciana también lucha por abrir nuevas vías de comercialización.  En definitiva, nuevos impulsos en un sector que nos proporciona algunos de los productos más saludables que podemos encontrar.