Uno de los grandes problemas a los que se enfrentaron los grandes chef que iniciaron su ascenso la pasada década fue controlar la dimensión de sus empresas, que alcanzaron cotas muy altas a una velocidad en ocasiones demasiado rápida.

En este sentido, el management fue clave para controlar los costes, rentabilizar los restaurantes y cuadrar las cuentas abriendo nuevos abanicos de negocio. Pero tuvo un coste personal muy alto al tener que destinar a varias personas al área de gestión o al necesitar de profesionales altamente cualificados para ello.

Con la irrupción de los smartphones y, sobre todo, las APP derivadas de ellos, a la clásica hoja de Excel se le unieron una serie de herramientas inexistentes hasta entonces, que facilitaron enormemente su labor… una vez que fueron capaces de entenderlas.

Personas como Guillermo Regules han sido fundamentales en esta transición, gracias a sus conocimientos y al gran número de cursos impartidos, posibilitando un ahorro de tiempo, dinero y personal muy significativo para cualquier gerente gastronómico.

Pero sus enseñanzas no acaban ahí, puesto que ha instruido a cientos de personas vinculadas a la hostelería en materias como marketing online, gestión del tiempo, eficiencia en los equipos de trabajo e incluso control de costes.

Se trata, pues, de un formador que no sólo ha facilitado a los chef más veteranos su tarea de gestión, sino que ha permitido a los nuevos abrir o consolidar sus apuestas basándose ya en la inestimable ayuda de las nuevas tecnologías.