Gastronomía sobre ruedas

Nos recuerdan a ferias de verano en películas americanas. A cucuruchos de patatas fritas y a comida que a primera vista no cumple con unos mínimos estándares saludables. Sin embargo, la  Gastronomía –en mayúsculas- está llegando también a la comida ambulante, con alimentos orgánicos y locales. En los países anglosajones existe auténtica devoción y en ciudades como Londres incluso se celebra un festival anual de los llamados food trucks. En España, a pesar de las restricciones legislativas, también avanzan e incluso algunos chefs con estrella Michelin han decidido montar su propio restaurante sobre ruedas.

En Gasma nos gustan las propuestas innovadoras y por eso aplaudimos que muchos puestos de comida ambulante abandonen el fast food para convertirse en auténticos gastrobares. Sin abandonar el espíritu de la comida callejera, encontramos muchos ejemplos que aúnan calidad con rapidez en el servicio. Incluso en Estados Unidos, reino del fast food por excelencia, puedes disfrutar de platos a base de langosta en el Red Hook Lobster o de ensaladas y platos mediterráneos en el Taïm Mobile. Comida para foodies a pie de calle.

En España y a pesar de las restricciones legales, encontramos algunas propuestas interesantes. Tal y como explica este artículo, en nuestro país la existencia de este tipo de negocios queda limitada a eventos, ferias, fiestas populares o lugares aislados. La movilidad total queda descartada, no así la imaginación o las ganas de ofrecer una comida de calidad.

En Rolling Pita, primer food truck con comida ecológica, ofrecen rollos y pitas con ingredientes como seitan, tofu, falafel, algas, piñones o albahaca. El Perrito Bravo opta por un menú más convencional aunque con hamburguesas de ternera gallega o salchichas ibéricas. Incluso un chef con una estrella Michelin como Koldo Royo ha abandonado su restaurante en el Paseo Marítimo de Mallorca para subirse a un camión a cocinar hamburguesas con ternera Black Angus, un plato de cebolla caramelizada con habitas y salsa romescu, gazpacho o un pepito de solomillo.

¡Bienvenida sea la gastronomía sobre ruedas!