La estudiante de cuarto curso del Grado Universitario de Gasma formará parte durante 4 meses del equipo de sala del restaurante.

Hay pasiones que se cruzan en tu camino casi por casualidad. En el caso de Gloria García Rus, alumna de cuarto curso del Grado en Gastronomía, esa pasión está relacionada con todo cuanto ocurre en la sala de un restaurante, ese espacio casi sagrado en el que las relaciones (con el cliente, con los compañeros de sala, con la cocina) lo son todo. Esa pasión es la que le ha llevado a ganar la beca de BBVA de Gastronomía, que le permitirá formarse en el Celler de Can Roca, uno de los mejores restaurantes del mundo.

En efecto, el BBVA ha dado a conocer esta misma semana los nombres de los 10 jóvenes (7 en cocina y 3 en sala) que durante un total de cuatro meses podrán aprender cada día junto a los hermanos Roca y su equipo. Una experiencia formativa que Gloria espera con una ilusión tremenda. No en vano, además de la calidad profesional y humana de Joan, Josep y Jordi, estamos hablando de un restaurante con 3 estrellas Michelin y que ha ocupado en dos ocasiones el primer puesto en la prestigiosa lista The World’s 50 Best Restaurants.

Gloria afronta este reto con la ilusión de quien sabe que se trata de un paso fundamental en su carrera: “Es una oportunidad única. Ser capaz de aprender de los mejores, convivir con ellos y observarlos y absorber todo lo que tengan que enseñarme, es algo que nunca voy a olvidar”.

2 pruebas y casi 400 aspirantes

Para lograr la beca, Gloria ha tenido que superar 2 fases de una convocatoria que ha reunido a un total de 393 candidatos. De ellos, solo 30 accedieron a la fase final celebrada esta misma semana. A través de dinámicas lideradas por el equipo de innovación de El Celler han dado a conocer, en primer lugar, sus habilidades para el trabajo en equipo, así como su proactividad y espíritu de superación. En la segunda sesión, los aspirantes han podido mostrar su destreza y habilidad con la preparación y servicio de una mesa.

La estudiante del Grado en Gastronomía ha vivido esta fase final con mucha emoción: “La final en Mas Marroch, donde he podido compartir estos días con tantas personas apasionadas de este mundo y  donde hemos hecho amistades que durarán mucho tiempo, se ha convertido en el punto y final de una experiencia maravillosa a nivel profesional, pero sobre todo, a nivel humano”. En este sentido, Gloria destaca el compañerismo por encima de la competitividad entre los candidatos: “Creo que es algo que marca la diferencia, ya que por encima de cualquier premio, hemos sido un equipo. Siento que el espíritu de trabajo y de crear familia Roca nos ha invadido a todos desde el minuto 1”.

De la casualidad al flechazo

Al principio del artículo comentábamos que el flechazo de Gloria por la sala se produjo por una casualidad en la que Gasma ha tenido mucho que ver. “Al empezar la carrera tuve la oportunidad de trabajar durante más de un año como becada. Aunque buscaba aprender al máximo sobre productos, técnicas y cocina, en general, participé en algunos eventos como parte del equipo de sala. El contacto directo con los clientes y el recibir de primera mano su satisfacción y su cariño, me hicieron enamorarme de este apartado de la gastronomía”.

Asimismo, considera que para ser una excelente profesional de sala, es fundamental la formación en diferentes ámbitos. “Creo mi formación en cocina y todos los conocimientos que he adquirido en clase durante estos años me permiten ser mejor profesional y conocer ambos lados de un restaurante. Además, me hacen ser mejor compañera tanto para la sala como para la cocina. En definitiva, más empática y conciliadora en los momentos de tensión y estrés del día a día de un restaurante”.

Su experiencia en Bagá

El aprendizaje que supone trabajar en la sala de un restaurante de alto valor gastronómico no será nuevo para Gloria. Y es que, a pesar de su juventud, ya atesora experiencia en el restaurante Bagá de Jaen (1 estrella Michelin): “Ha sido una de las mejores experiencias que he vivido. Sabía que trabajar en un restaurante de alto nivel supondría un antes y un después en mi vida profesional. Sin embargo, allí aprendí algo muy importante. Y es que si los apasionados de la gastronomía hacemos del trabajo nuestra vida, debemos hacer también de nuestro equipo, nuestra familia”.

La concesión de una beca a una estudiante de Grado por parte de BBVA y el Celler de Can Roca refuerza el compromiso de Gasma con la formación también en sala. No en vano, los estudiantes del Grado Universitario en Gastronomía aprenden desde el primer curso y con asignaturas específicas en cada ejercicio, que la sala y sumillería (punto de unión entre la vertiente gastronómica y de management) son fundamentales para alcanzar el éxito de un restaurante.