La gastronomía se cuela en el museo

La explanada del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) fue el pasado jueves escenario de una degustación popular de clóchinas valencianas que contó con la participación del galardonado restaurante La Sucursal. Y aunque pudiera parecer un acto más propio de las Fallas o de otra celebración de índole popular, el evento era, en realidad, el pistoletazo se salida del proyecto Al vapor, una reflexión en torno al arte y la gastronomíaLa acción artística se enmarca dentro de las actividades del IVAM centradas en la emergencia de la gastronomía como fenómeno cultural contemporáneo. 

En el proyecto participan artistas como el escultor Evarist Navarro, el cineasta Carlos Pastor y el fotógrafo y crítico Alfredo Argilés, bajo el comisariado de Juan Lagardera, editor gastronómico y gestor cultural. Decíamos que la degustación popular era el pistoletazo de salida, ya que los restos de las valvas de los moluscos serán, una vez higienizados, la base con la que trabaje el escultor Evarist Navarro para llevar a cabo una instalación compuesta por cáscaras y dos toneladas de barro de gres. “Ese conjunto escultórico, junto a la filmación de la acción y su testimonio fotográfico, así como la composición de una mesa de comedor a cargo de la especialista Paloma Tárrega se exhibirán en una de las salas del museo hasta el 9 de noviembre”, explican desde el IVAM.

Un acción artística sui generis que esconde la siguiente reflexión. Desde el IVAM apuntan que Al vapor pretende incitar a reflexionar sobre los vínculos entre arte y gastronomía, pretende generar todas las confrontaciones posibles entre las dos disciplinas, poniendo en evidencia la ambigüedad de los conceptos artísticos, el trasvase de sujetos y actividades entre un mundo y otro, muchas veces a través de exploraciones fronterizas.

Este no es el primer proyecto que el museo valenciano dedica a la gastronomía (el año pasado ya se programó la muestra Bodegones, gastronomía y otras cuestiones de gusto pero sí la primera vez en la que el propio hecho gastronómico, la preparación y degustación con su propia liturgia, se sitúa en el centro mismo del proyecto expositivo. Reflexión necesaria o provocación artística, si algo deja claro Al vapor es la atención cada vez mayor que recibe la gastronomía desde diferentes ámbitos en una ciudad  que lucha por poner en valor su cultura culinaria y que aspira nuevamente a convertirse en capital gastronómica española en 2015.