futuro
Mirar al futuro con optimismo

Hay años que te ponen a prueba y sin duda 2020 es uno de ellos. Lo es porque ha demostrado nuestra resistencia a situaciones difíciles, nuestra increíble capacidad para adaptarnos a los cambios y para cooperar por el bien común. Este esfuerzo es el que nos anima a mirar al futuro con optimismo y con el convencimiento de que el nuevo año traerá nuevas soluciones. Las noticias sobre la efectividad de las primeras vacunas que en España comenzarán a distribuirse a principios de 2021 representan el primer paso, el más importante.

Un campus seguro

Llegar hasta este punto no ha sido fácil y somos conscientes de que aún queda mucho camino por recorrer. Por eso es importante mantener la prudencia y seguir extremando al máximo las medidas de seguridad. Eso es lo que hemos hecho en Gasma desde la vuelta a la actividad académica. La puesta en marcha de un plan de prevención y de estrictos protocolos ha permitido que el día a día en nuestro campus se desarrolle con normalidad y que los estudiantes puedan seguir completando cada estadio de su formación. Porque eso, en definitiva, es lo más importante.

Con prudencia, sí, pero conviene mirar al futuro. Porque las perspectivas han mejorado y porque los expertos coinciden en que durante la primera mitad de 2021 empezaremos a doblegar definitivamente la curva. El esfuerzo conjunto de la comunidad científica y de una ciudadanía que ha aprendido a vivir de otra forma es el que nos ha permitido llegar hasta aquí. Y el que permitirá a las nuevas generaciones cambiar el mundo.

Porque en Gasma tenemos clara una cosa. Y es que de ahora en adelante nada volverá a ser como antes. Muchos cambios han llegado para quedarse. Por ejemplo, en el ámbito académico. La transformación digital se ha acelerado e instituciones como la Universidad CEU Cardenal Herrera – Gasma son un claro ejemplo. Las nuevas tecnologías han acercado aún más a estudiantes y profesores, ofreciendo nuevas herramientas para la docencia.

Motor de cambio

Y por supuesto, nada será lo mismo en un sector, el de la gastronomía y la restauración, que se enfrenta al reto de reinventarse. Para ello son necesarios nuevos perfiles, personas que puedan aportar soluciones y pensar de forma diferente. Jóvenes que dominen las herramientas de gestión, que entiendan que el management es el principal vector de cambio y que sean capaces de impulsar cambios profundos en áreas como la digitalización y la innovación.

A ellos les corresponde una tarea fundamental para que la restauración siga siendo junto al turismo el principal motor de la economía y para que la alta cocina española siga marcando la pauta. Sabemos que el desafío es importante, por eso desde Gasma proponemos una formación a medida a través de programas como el Grado en Gastronomía y Management Culinario.