Nacho Uriol lo fió todo a su pasión. La misma que le llevó a dejar su trabajo para estudiar el Máster en Gastronomía y Management Culinario de Gasma. Y la misma que derrocha cada día en el restaurante La Cosmopolita de Málaga a las órdenes del chef Dani Carnero. La suya es una historia que merece ser contada ¿Quieres conocerla?

Tu caso en Gasma es particular, ya que llegaste a Gasma como ganador del concurso de Televisión de Aragón La Batalla de las Tapas ¿Cómo viviste aquel cambio?

Con incertidumbre, pero a la vez con la ilusión de un niño el día de Reyes. Tenía claro que era la oportunidad que necesitaba para dar el paso de dejar mi vida y dedicarme a la cocina. Y sobre todo, tenía claro que no podía dejar pasar esa oportunidad.

¿Qué es lo que más valoras de tu experiencia en Gasma?

Es imposible quedarme con una cosa. Es muy simple, el máster me cambió la vida. Antes era feliz, pero ahora soy el más feliz; y todo eso se lo debo a Gasma. No obstante, si he de quedarme con algo a parte de los conocimientos adquiridos, de los chefs que nos visitaron, etc., me quedo con las amistades que hice. Convivir con gente de todo el mundo es un aprendizaje increíble tanto en clase como fuera de ella. También me quedo con haber conocido al que fue mi compañero de piso, Suhail, para mí es como mi hermano pequeño.

Visto en perspectiva y con el paso del tiempo, ¿cómo crees que te ha ayudado cursar el Máster en tu carrera profesional?

La verdad es que no te das cuenta hasta que no empiezas a trabajar en una cocina profesional. Es entonces cuando empiezas a ser consciente de la barbaridad de cosas que has aprendido. A la larga entiendes que el máster es algo que te va ayudar y que vas a recordar toda tu vida.

¿Has podido aplicar los conocimientos aprendidos en Gasma en tu día a día?

Al hilo de lo que comentaba antes, todos los días aplicas los conocimientos adquiridos, muchas veces de forma inconsciente. Lo tienes tan interiorizado que lo haces sin pensar, y eso es algo que solo se consigue con el aprendizaje.

Hoy en día trabajas en La Cosmopolita de Málaga a las órdenes del chef Dani Carnero ¿Por qué elegiste este restaurante?

Sinceramente, Pablo Márquez, asesor gastronómico de Gasma, tuvo mucho que ver en esta decisión. Durante el Máster conoces a tantos chefs y tan buenos que es difícil elegir. Él fue quien me abrió los ojos y me dijo que me viniera a Málaga. Le estaré eternamente agradecido, porque no he podido elegir un destino mejor. Del mismo modo, solo tengo palabras de agradecimiento para Dani Carnero por acogerme y por dejarme formar parte de su equipo. Para mí es una experiencia que no se puede pagar con dinero. Además, Dani está a punto de abrir un restaurante gastronómico aquí en el centro de Málaga que se va a llamar Kaleja y ya me ha comunicado que voy a formar parte de su nuevo proyecto, así que no puedo estar más feliz y más agradecido.

¿Qué retos has tenido que asumir para rendir en un restaurante que es referencia de la gastronomía andaluza?

He asumido muchos retos, cada día… Yo nunca había estado en una cocina profesional, así que empezar en uno de los mejores restaurantes de Andalucía fue increíble. Ahora puedo decir que mi mayor reto ha sido dejarme la piel cada día. Cuando tienes pasión y te dejas la vida cada día, lo demás viene solo.

¿Qué les dirías a los futuros alumnos del Máster en Gastronomía?

Que disfruten el día a día del Máster, que pasa volando y es una experiencia única en sus vidas. Les animo a que disfruten de sus compañeros y de esa maravillosa fusión de culturas que favorece Gasma, que vayan donde vayan de prácticas, trabajen como si fuera su propio negocio. Pero sobre todo, que disfruten del máster, porque a veces hasta que no se termina no te das cuenta de lo maravilloso que es.