En 1989, tomó la decisión de viajar hasta España donde se estrenó en una cocina.

Ejerció todos los oficios de la profesión, lo cual le enseñó a valorarla y a querer ser cocinero. Se empapó de gastronomía en escuelas de cocina tan diversas como la de Girona o la de Salamanca, localidad en la que en el emblemático 1992 se estableció definitivamente y comenzó a desarrollar su carrera profesional.

Los primeros pasos le llevaron a servir en varios restaurantes hasta que llegó el salto cualitativo de establecerse por su cuenta en julio de 2001.

En poco tiempo los reconocimientos comenzaron a llegar a su restaurante Víctor Gutiérrez. En noviembre de 2003 llegó la preciada Estrella Michelin.